La
Fantasía para micrófonos, video-cámara, secuenciadores y espacio público es una coproducción de Ana Rueda, Oriol Muñoz, Santos Martínez y Bipolart, concebida expresamente para ser estrenada en la tercera edición del festival de arte de calle Per amor a l’Hart, que tuvo lugar los días 6 y 7 de julio de 2007 en la Plaza del Ayuntamiento de l'Hospitalet de Llobregat. Por las características intrínsecas de la pieza, ésta puede ser representada en una gran multiplicidad de escenarios (calles, plazas, parques, edificios, etc.), resultando diferente cada vez que se lleva a cabo, ya que el espacio y el momento en que se muestra influyen decisivamente en su realización.

El punto de partida del proyecto es la voluntad de experimentar con el espacio público, concebido como un elemento activo dentro de la creación artística. También se pretende profundizar en el conocimiento de las posibilidades que ofrecen las diferentes técnicas de creación musical y audiovisual de vanguardia, acercándolas a un público que en muchos casos no está familiarizado con ellas.


La Fantasía se desarrolla en tres fases diferentes. En primer lugar, se visita el espacio donde más adelante se mostrará la pieza, y se graban sonidos e imágenes de éste desde diversas perspectivas. Éstos serán los ingredientes principales de la creación audiovisual.

La segunda fase consiste en la escucha y el visionado de los elementos previamente grabados. También se empieza a investigar el potencial musical y visual del material, y se empieza a integrar éste en unas estructuras que pueden ser fijas o variables, y que servirán de hilo conductor de la pieza. En esta fase se ordenan y se clasifican todos los elementos grabados, y se inicia su manipulación.

Finalmente, se muestra el material al público, a partir de la interacción en directo de los tres miembros del proyecto, que manipulan los sonidos y las imágenes,  improvisando con los diversos elementos y integrándolos en las estructuras que han sido previamente definidas. Para hacer todo esto se utilizan secuenciadores, samplers, sintetizadores y un gran número de procesadores y efectos, tanto de sonido como de imagen. El resultado es siempre diferente, ya que está totalmente condicionado por el lugar y el momento concreto en que se realiza la pieza. El público que asiste al espectáculo ve como el espacio en que se encuentra se integra de manera activa en la creación artística.